Si estás planteando adquirir un coche eléctrico para uso particular o para tu empresa, probablemente te hayas preguntado qué tipos de cargadores para coches eléctricos existen en el mercado y cómo funcionan. Te contamos aquí todo lo que necesitas saber.

La movilidad eléctrica está a la orden del día. La transformación del sector de la movilidad avanza a un ritmo muy rápido y cada vez son más los particulares o empresas que tienen en mente dar el salto. Para ello, no se trata solamente de elegir el vehículo correcto, sino también conocer y elegir la infraestructura de recarga adecuada según nuestras necesidades. Existen distintos modelos y tipos de cargadores para coches eléctricos en el mercado; conocerlos, entender como funcionan y cuanto tiempo tardan en cargar la batería pueden marcar la diferencia.

Fundamentalmente podemos hablar de 4 tipos de cargadores, o más concretamente de modos de carga que nos permiten recargar nuestro vehículo o coche eléctrico en un tiempo determinado u otro y a una potencia u otra.

Carga lenta o doméstica: modos 1 y 2

El Modo 1 es el más sencillo de todos y no requiere de ningún tipo de instalación extraordinaria, ya que se puede recargar el vehículo en cualquier toma ordinaria no destinada exclusivamente a ello. Esta carga se puede realizar en un enchufe doméstico como el que usamos para conectar cualquier otro electrodoméstico, llamado toma SCHUKO. Cierto es que no es posible cargar cualquier tipo de vehículo eléctrico mediante este sistema, sino que se usa para la carga de pequeños vehículos tipo bicis eléctricas o patinetes, mediante un cable con conector Schuko de 230V y 16 amperios. La toma no incluye seguridad y por tanto no se aconseja la cargara de vehículos de mayor potencia.

El Modo 2 está pensado para cargar nuestro vehículo eléctrico en garaje individual en monofásico con un voltaje de 230V a un máximo de 3,7kW. A diferencia del modo 1, este modo en concreto requiere la instalación de una caja de pared con los sistemas de protección adecuados y un diferencial con un enchufe tipo Schuko. De esta forma se evita una mala conexión del vehículo a la red, activando o desactivando la recarga. La intensidad habitual es de 16 amperios aunque puede llegar a los 32.

La media de carga de la batería de un coche eléctrico mediante este tipo de cargadores para coches eléctricos suele ser de entre 4 y 8 horas.

Carga semi-rápida: modo 3

Este tipo de cargadores están pensados para la carga de vehículos eléctricos tanto para vía pública como para parkings comunitarios o colectivos, como pueden ser los centros comerciales. Existen las versiones de pared, llamadas Wallbox, pensadas sobre todo para parkings, y las de suelo que solemos encontrar en vía pública u otros espacios como estaciones de servicio. En este caso, el punto de carga instalado incorpora los sistemas de seguridad necesarios para la protección del vehículo y de la instalación eléctrica.

Este tipo de cargador es el más comúnmente utilizado para vía pública junto con el modo 4 (carga rápida). Además se trata de un modo de carga más seguro, fiable y rápido. Los cargadores del modo 3 permiten una carga monofásica o trifásica lo que significa que podremos recargar nuestro vehículo a una potencia de hasta 22 kW

Con este tipo de cargadores se ejecuta lo que conocemos como cargas semi-rápidas. Aquellos que encontramos en vía pública generalmente permiten cargar 2 vehículos de forma simultánea a una potencia máxima de 22 kW.

Para este tipo de cargadores necesitaremos un conector específico tipo 1 o tipo 2 según sean las características de nuestro vehículo.

Aquí, el tiempo medio de carga de la batería de un coche eléctrico suele ser de entre 2 y 4 horas.

Modo-3-carga-semi-rapida

Carga rápida: modo 4

El Modo 4 es un tipo de recarga que incorpora un grado de comunicación más alto entre nuestro coche y el punto de carga. Este es el único modo en el que la carga de los vehículos se realiza mediante corriente continua, a diferencia de los modos de carga anteriores que se realizan en corriente alterna. Los cargadores que se utilizan para este tipo de carga están pensados sobre todo para ser instalados en vías públicas de fácil acceso y gran concurrencia.

Generalmente las recargas en este tipo de estaciones son de 50 kW, aunque en este caso debemos distinguir entre lo que se conoce como carga “rápida” o “ultra-rápida”; en este último caso se requiere la instalación de puntos de recarga de potencia mayor en corriente continua donde se pueden encontrar cargadores de 80 kW o más (hasta 150kW).

La carga rápida permite cargar hasta un 80% de la batería de un coche eléctrico en un tiempo medio de 30 minutos.

modo-4-carga-rapida

EVcharge, un software de gestión a medida

EL OCPP (Open Charge Point Protocol) es un protocolo que permite adaptar cualquier software a las características específicas de un punto de recarga. Este protocolo es la base del desarrollo de  EVcharge de tal manera que permite que todas las estaciones se comuniquen con el sistema central de gestión.

EVcharge dispone de una gran variedad de opciones y funcionalidades preparadas para ofrecer soluciones a cualquier CPO (Charge Point Operator).

mas-530-clientes